“La clave para una larga vida”
En los Estados Unidos, un grupo de científicos del Colegio de Medicina Albert Einstein, han descubierto un gen presente en los judíos askenazíes centenarios que previene el envejecimiento celular, alargando la vida del ser humano hasta más 100 años.
En su trabajo, encontraron que 86 personas muy ancianas y sus hijos tenían altos niveles de telomerase, que protege el ADN. Aseguran que podría ser posible producir drogas que estimulen la enzima.
Los ancianos judíos askenazíes, nombre con el que se conoce a los oriundos de Europa Central y Oriental, tenían estudios previos que indicaban que tenían un índice de masa corporal más reducido que la media y niveles más altos del llamado “colesterol bueno”. Por lo que sufrían menos enfermedades relacionadas con el envejecimiento, como cardiopatías y diabetes.
La nueva investigación señalan que aparte de poseer estas cualidades también esconden otro secreto para la juventud, esto sería niveles más altos de telomerasa, la enzima responsable de reparar los extremos de los cromosomas (telómeros), impidiendo que se acorten y prolongando así la vida de las células.
Se dice que este rasgo es “altamente heredable” según comentó Yousin Suh, coautor del estudio, quien señala que es muy probable que a partir de este hallazgo intentaran desarrollar fármacos que imiten la acción de la telomerasa.
Sin embargo, el profesor Tim Spector, de King’s College, Londres, quien ha estado investigando los telómeros y el envejecimiento, dijo que era un hallazgo interesante, pero que quizá podría no aplicarse a otras poblaciones, y por ello se necesitaba más investigación.










